
Los labios poseen la piel más delicada y delgada de todo el cuerpo. Mientrás dedicamos mucho dinero y tiempo en cosméticos para colorear nuestros labios, o el ocasional bálsamo para los labios, pero no tomamos mucho tiempo para cuidar de nuestros labios.
Actualmente necesitamos cuidar tanto de nuestros labios como del ressto de nuestra cara. Por ejemplo, aunque nuestros labios sean delicados, aún necesitan ser exfoliados. Como el resto de la cara, el exfoliar remueve las células muertas, además estimula la circulación de la sangre en el área. El incrementar el flujo de la sangre significa más nutrientes y saludables tejidos. El exfoliar también ayuda a prevenir los labios agrietados.
Trata de exfoliar tus labios una vez a la semana, puedes hacerlo al mismo tiempo que tu exfolias el resto de tu cara y tu cuerpo. Usa un producto para exfoliar que sea suave, o haz el tuyo propio mezclando azúcar blanca granulada o azúcar cruda con un aceite para comida ligero. Añade sólo suficiente aceite al azúcar para que formes una pasta granulada y masajea muy suavemente la pasta en y alrededor de tus labios. Lava tu cara y labios con un limpiador para remover todo exceso de aceite. Aplícate un bálsamo para labios con protección UV para mantener tus labios suaves.
Diariamente, lava tu cara y labios con un limpiador ligero. Siempre aplica un bálsamo para los labios que tenga UV para proteger tus labios de los rayos del sol. Si tienes líneas alrededor de tus labios, usa un rellenador de labios para prevenir que sangren. El fumar contribuye a tener estas líneas alrededor de la boca, así que deberías de considerar el dejarlo. La pasta de dientes puede contener químicos que resecan tus labios, así que después de cepillarte, lava tus labios, sólo limpiarlos pude dejarte un residuo de pasta que te puede resecar tus labios.